El estrés sostenido y el mal dormir se retroalimentan. Aquí reunimos complementos que acompañan al organismo en esos días largos: magnesio, que contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y a la reducción del cansancio y la fatiga; ashwagandha, una raíz usada tradicionalmente como adaptógeno; y vitaminas del complejo B, que contribuyen a la función psicológica normal. Son un apoyo dentro de una rutina de descanso, no un sustituto de ella.